Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago HabÃa pensado que la primera vez que el rey Arturo viniera hacia esta marca, yo cabalgarÃa tan rápido como me fuera posible, y sin detenerme ni de dÃa ni de noche, le sorprenderÃa antes de que recibiera noticias mÃas; irÃa a su casa con cien de mis mejores caballeros, y dejarÃa a los demás en el bosque más cercano que supiera, para tenerlos a mi disposición; los que fueran conmigo irÃan armados por debajo de los vestidos. HarÃa que prendieran por la fuerza a mi señora la reina, sin ser reconocido por nadie; luego, harÃa que la trajeran a esta tierra: de ese modo conseguirÃa teneros siempre a vos y a vuestro corazón. Pero después pensé que esta traición serÃa demasiado fea y si, por casualidad, se enfadaba mi señora, vos enloquecerÃais y morirÃais, pues os conozco bien y sé que nada os harÃa morir, sino su enfado.
—Señor —le responde Lanzarote—, por Dios, me hubierais dado la muerte, de haberlo hecho asÃ; no se puede emprender tal cosa sin su permiso, pues si no lo deseara, yo no tendrÃa gozo nunca más.