Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago —Doncella, si esas tres cosas me faltan, poco puede valer el resto, pero no creo que haya habido nadie con esas tres cualidades sin que en alguna ocasión le sobreviniera un daño por haber olvidado que habÃa hecho algo por lo que le consideraran loco, villano o traidor. Pero decidme qué es lo que habéis visto en mà —si es que me lo podéis decir—, que os haya hecho pensar que no tengo ni sensatez, ni amabilidad, ni cortesÃa.
—Os lo voy a decir, ya que asà me lo pedÃs. Vos tenéis a los dos hijos del rey Boores de Gaunes y los tratáis tan mal como si estuvieran prisioneros, mientras que todo el mundo sabe que no os han causado ningún daño y no podéis decir que no hay en eso felonÃa, pues nada necesita tanto la dulzura y el cariño como los niños, y nadie puede ser muy amable si es cruel o envidioso con los niños: por todo ello me parece que habéis despreciado la amabilidad.
Y a continuación os voy a demostrar que carecéis de sensatez: no hay nadie bajo el cielo a quien se le diga que tenéis a los hijos del rey Boores, y que no piense de inmediato que los acabaréis matando; y no hay nadie que no sienta compasión y que no os odie con todas sus fuerzas, como si le hubierais hecho algún daño. Una persona que se hace odiar por todos tiene que ser muy loca.