Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago —Señora, si esperáis el juicio del rey Arturo no tardaréis mucho en recibir algún daño, pues querrá que mañana mismo se cumpla la sentencia correspondiente. Y estoy convencido de que la sentencia dirá que si la reina desea el juicio, que lo tenga; y si se celebra el juicio y ella queda a salvo, vos seréis destruida, pues seréis entregada a tal suplicio, si la reina queda a salvo, como recibirÃa si fuera considerada culpable de la traición. La sentencia de la corte le permitirá que se celebre el juicio, aunque no tenga derecho; y no es cosa fácil falsear una decisión que todos los nobles del mundo podrán ver, de forma que serÃa necesario que la falsearais mediante algún caballero; si se os concede el combate, tampoco tendrÃais la mejor parte. Por eso serÃa necesario que tomarais alguna otra decisión; si mi consejo pudiera valer, yo os indicarÃa algo que supera a todos los demás, pues cuando se empieza a hacer algo tan importante, no se debe dejar la recuperación del honor por miedo a cometer algún pecado. No veo cómo podréis llevar a cabo este asunto, si no es mediante traición o mediante cualquier otro tipo de infidelidad. Aun asÃ, preferirÃa cometer traición antes que no llevar a cabo una cosa que hubiera emprendido y que me harÃa perder algo deseado siempre: os diré cómo podéis concluir con este asunto.
—Decidme, mi buen amigo.