Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago La doncella fue a ver al rey, y empezó a asustarle —según cuenta la historia—, diciéndole:
—Rey, me he esforzado tanto que he conseguido teneros por la fuerza o por casualidad. Sabed que nunca más en vuestra vida volveréis a salir de mi prisión, hasta que yo tenga en mi poder a todos los de la Mesa Redonda, tal como los tuvo mi padre; y ya que no puedo obtener justicia por las buenas, parece razonable que me la tome por mà misma y lo haré de forma que se hablará de ello siempre, hasta después de mi muerte.
El rey Arturo permaneció de tal forma con la doncella, sin que sus gentes supieran qué habÃa sido de él; la joven iba a verle frecuentemente, de modo que el rey la encontró cortés y de buenas palabras, lo que le agradó mucho, y se olvidó del amor que le tenÃa a la reina; mientras estuvo prisionero, la doncella se acostaba todos los dÃas con él.
Cuando llegó la Pascua y el invierno hubo pasado, dijo el rey que no podrÃa mantener durante más tiempo tal actitud y que harÃa todo lo que ella le pidiera pues no podrÃa permanecer durante mucho tiempo, según le dijo, en la prisión.
—Y estoy más a disgusto —dijo— por mi gente que por mà mismo, pues no saben nada ni de mÃ, ni de mi persona, y ciertamente deben pensar que estoy muerto.