Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago Ella está tan contenta que le tarda mucho oírlas; se sienta en la alfombra en la que mi señor Galván estaba y éste le cuenta desde el principio todas las noticias acerca del rey, que estaba en Carmelida, pero no le dice la verdad tal como es, pues no se atrevía por no entristecerla. Los mensajeros cuentan, de principio a fin, cómo fue hecho prisionero, cómo se lo llevaron y cómo era necesario que el día de la Ascensión estuvieran todos los nobles con él; «y para que se lo crean, voy a dar buenas muestras de que el rey ha enviado estas órdenes», le dice a mi señor Galván. Él reconoce inmediatamente las muestras que llevan, pues nadie más que el rey y él las conocían. Sin embargo, no le dice nada a la reina, y por eso la reina sospecha que el rey no está tan bien con respecto a ella como solía, y que la que lo tiene prisionero ha conseguido volver algo su corazón, alejándolo de como era: se encuentra muy a disgusto, aunque muestra la cara mejor que podía con las noticias que acaba de oír. Mi señor Galván envía por todas las tierras de Bretaña a sus mensajeros, ordenando a los nobles de parte del rey que estén quince días antes de la Ascensión en el mismo lugar donde se habían encontrado en la fiesta de la Candelaria: en el castillo de Bredigán, pues de allí tendrían que ir a donde estaba el rey, a unas siete jornadas, y deben saber todos que está sano, libre y en total dominio de sus facultades.