Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago —Me parece, señor —contesta el rey—, que no conocéis la verdad tan bien como los nobles de esta tierra: dicen que el rey Leodagán era muy sabio, muy sensato y que tenÃa muchos nobles en su séquito; los que estaban con él todos los dÃas conocen mejor la verdad que los extraños.
—Ciertamente, señor —contesta Galahot—, se os tiene también a vos por muy sabio, pero no parece razonable que cosa que ha estado oculta durante tanto tiempo sea resuelta con facilidad; nunca hubo el más mÃnimo rumor al respecto ni en esta tierra ni en otra, y nunca fue visto nadie que no tuviera a mi señora por reina.
—Bien sé lo que ocurrió; y si no fuera por el gran pecado que hay en ello, la amarÃa más que a ninguna dama. Pero esto serÃa en contra de Dios, si la mantuviera durante más tiempo; no habrá juicio ni batalla por el abandono: será reina la que los nobles de este reino decidan.
De este modo termina el consejo, y son llamados los partidarios de la reina. Ésta estaba a un lado y la doncella al otro; entonces el rey les dice a los nobles de aquella tierra: