Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago Los nobles de Carmelida sienten una gran afrenta y un gran malestar porque Lanzarote ha impugnado así el juicio y porque se ha envanecido dispuesto a combatir contra tres de los mejores caballeros; se ofrecen a combatir contra él y le ruegan al rey que acepte los gajes de dos pares. Pero el rey está dispuesto a apaciguar el asunto y dice que desearía que la cosa no continuara, «pues debéis saber que es el mejor caballero de cuantos viven, y no querría por toda mi tierra que muriera de forma afrentosa».
Lanzarote, mientras tanto, dice que no se marchará si no es para combatir y está dispuesto a mostrar que la sentencia es falsa y que todos los que han participado en ella son desleales. El rey se esfuerza en aconsejarle que deje estar el combate: pero ninguna recomendación sirve para nada pues se mantiene delante de él de rodillas, tendiéndole su gaje. Por otra parte, los nobles de Carmelida salen dispuestos a contradecirle; al final el rey no tiene más remedio que aceptar los gajes que le ofrecen, con gran pesar, pues lo siente por Lanzarote ya que teme que lleve la peor parte.