Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago Mientras, el rey se esfuerza en evitar la batalla, en la medida de lo posible; pero Lanzarote no quiere otorgárselo por más que se lo rueguen. Mi señor Galván le dice a Galahot y al rey que le permitan combatir, ya que tal es su voluntad, pues no piensa «que nadie conozca tan bien su fuerza como yo mismo la conozco». Entonces, el rey ordena que coloquen jueces en el campo: Galahot será uno, junto al rey Idier, al rey de los Francos, al rey de Más Allá de las Marcas, al rey Aguiscán, a mi señor Galván y a muchos nobles más, hasta un total de veinte designados por el rey.
El combate tuvo lugar al pie del alojamiento del rey, pues la mayor parte de sus casas estaban a orillas de ríos. Una de las reinas estaba a la ventana, mientras que aquélla por la que Lanzarote combatía subió a lo alto de la torre, acompañada por Keu el senescal, a quien se la habían entregado para que la custodiara hasta el final del combate; con ellos estaba Saigremor el Desmesurado, Giflete el hijo de Don y otros muchos caballeros. Galahot hizo que llevaran un cuerno a la liza, y se lo entrega a uno de sus caballeros para que lo toque cuando él lo ordene; adoctrina a los caballeros que deben combatir y les advierte que no se muevan antes de que haya sonado el cuerno.