Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago —Señora —le contesta Lanzarote—, no me puede pesar nada si a vos os place, pues en todo estoy sujeto a vuestra voluntad, ya sea para mi dolor o para mi alegrÃa, y haré lo que deseáis, como quien no puede recibir ningún bien si no es de vos.
De tal forma estuvo la reina en la tierra de Sorelois, acompañada frecuentemente por Galahot y su amigo, y siempre estaba a su lado la dama de Malohaut; de no haber sido por estos tres, no habrÃa podido soportar la falta de entretenimientos y de séquito a que estaba acostumbrada. Permaneció la reina dos años en Sorelois, y mientras tanto el rey Arturo siguió en su tierra: si antes amaba a su mujer, después amó a ésta el doble. Las noticias se extendieron tanto que el Papa que entonces tenÃa la sede de Roma lo supo y lo consideró un gran despecho, pues un alto hombre como el rey de Bretaña habÃa abandonado a su mujer sin el consentimiento de la Santa Iglesia: ordenó que la venganza de Nuestro Señor cayera por la tierra en la que tomó a su primera mujer, hasta que volviera al seno de la Santa Iglesia. De esta forma quedó en entredicho la tierra del rey Arturo durante veintiún meses.