Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago —Mi dulce amigo, de ninguna manera permitirÃa que os fuerais sin recibir consejo en algo que os pueda aconsejar, y soy una de las mujeres del mundo que más os pueden ayudar, y por eso lo voy a hacer con todas mis fuerzas. Os diré qué vais a hacer: os acompañarán de aquà a un camino ancho; cuando lleguéis a él, si asà lo deseáis, mi mensajero os guiará hasta el castillo, pues los caminos son intrincados y difÃciles de seguir si no se conocen muy bien por el uso. Os aconsejo que no rechacéis la compañÃa de mi mensajero, pues serÃais incapaz de mantener el camino sin errar. ¿Sabéis qué debéis hacer al llegar al castillo de Caradós? Veréis que este castillo es más fuerte y alto que ninguno de cuantos habéis visto en tierra llana, pero no es fácil entrar en él por la primera puerta, pues está muy bien guardada y defendida frente a quienes quieren pasarla, ya que permanentemente hay en ella diez caballeros armados con todas las armas. Si llega algún caballero de otra tierra que desee pasar, no puede pagar más peaje que su propia cabeza, y no tienen compasión alguna. Tal es la costumbre de la primera puerta del lugar donde vive Caradós, según me han contado mis mensajeros, a quienes he enviado varias veces hasta allÃ; sabed que nunca entró ningún caballero que después pudiera salir: le cortaron la cabeza nada más entrar.