Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago Cuenta ahora la historia que mi señor Yvaín cabalgó hasta bien entrada la tarde, que ya empezaba a anochecer; llegó entonces a un gran valle, lleno de alto arbolado. Después de cabalgar durante un rato por medio del valle, encontró una litera llevada por dos palafrenes. Sobre ella en la parte de atrás, iba sentada una doncella con el rostro y la cara descubiertos, y que mostraba ser de una gran belleza. Se puso contenta a pesar de que estaba muy triste, pues delante de ella llevaba a un caballero herido con gravísimas heridas que iba metido en un caja: las heridas las tenía por todo el cuerpo y en la cabeza; alrededor de la litera cabalgaban cuatro escuderos, dos a un lado y dos al otro. La doncella se lamentaba por el caballero, por el que sentía una gran lástima, pues era la cosa del mundo que más amaba.
Mi señor Yvaín saludó a la doncella apenas se había acercado a ella; ésta le responde que Dios lo bendiga, pero no deja de lamentarse.
—Doncella —le dice mi señor Yvaín— con mucho gusto vería qué lleváis, si es que deseáis descubrírmelo por amor.
—Ay, señor —le contesta—, no os debe importar por Dios, pues, ningún caballero andante lo verá sin recibir o mucho honor o mucha afrenta, y todavía no lo ha visto ninguno que no haya recibido vergüenza y aflicción.