Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago —Señor, vendréis con nosotros, pues ya anochece y es hora de buscar alojamiento; vais a entrar en uno de los mejores castillos del mundo, en el que seréis más estimado desde que se sepa que he sido liberado de mi prisión por vos; os ruego por Dios que vengáis, pues de ese modo estaremos más a gusto, yo y mis demás amigos.
Lanzarote se lo concede porque ve que tiene que alojarse, pues de otro modo tendrÃa que pasar la noche en el bosque.
Con esto, se marchan los dos escuderos y van, tan rápidamente como pueden sus rocines, al castillo para dar las noticias que producirán una alegrÃa muy grande. El mismo Lanzarote vuelve a colocar al caballero en la litera ayudado por la doncella; le arreglan la cama lo más cómodamente que pueden con hierba verde y ropa, de la que habÃa bastante, con sobrecotas y cojines. Después de acostarlo, le echan por encima una colcha que era muy rica y hermosa; después, lo colocan sobre dos palafrenes que lo llevaban, se vuelven y dejan la caja en el camino porque el caballero asà lo deseaba, pues dijo que cada vez que la viera se volverÃa a renovar su dolor.