Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago De este modo cabalgan durante todo el día hasta que fue cerca de la hora de nona, en que llegaron a un castillo muy hermoso por fuera. Apenas habían llegado a la puerta ven tal oscuridad dentro que no se podía apreciar ni gota a la distancia de un tiro de arco. En el centro de la ciudad había una plaza junto a un monasterio derruido, que ocupaba tanto como el cementerio, y en donde se veía con la misma claridad que fuera de la muralla. La doncella descabalga delante de la puerta y hace que el duque y el escudero desmonten también; cada uno lleva su caballo: pasan la puerta y van a una cadena que iba desde esta hasta el cementerio. Mientras avanzaban de este modo oyen por todas partes a mucha gente que se lamenta y llora con amargura, maldiciendo la hora en que el castillo fue fundado. En el cementerio ven la hierba grande y muy crecida por todas partes, que daba la impresión de que nadie fuera por allí. Después de atravesarlo llegan a la puerta del monasterio y la encuentran completamente abierta; entonces, la doncella le dice al duque:
—Señor caballero, habéis llegado a vuestra prueba y si podéis realizar la aventura de este monasterio, podréis estar seguro de acabar con las costumbres de la Dolorosa Torre, pues no hay mucho que hacer allí.