Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago Cuando Melián llegó ante el rey, lo saludó de parte de Lanzarote; al oírlo el rey, salta de alegría y toma a Melián entre sus brazos, mostrándole un gran júbilo. Las noticias fueron contadas rápidamente a Galahot, que estaba en su alojamiento tan triste que no había nada que pudiera consolarle; al saberlo, acudió de inmediato a la casa del rey, donde oyó a Melián que le contaba la aventura de Lanzarote y de su hermano al que había sacado de la caja. Entonces le pregunta el rey noticias de mi señor Galván y él le cuenta la verdad, cómo Caradós se lo había llevado y que Lanzarote le había dicho que lo buscaría con mi señor Yvaín y el duque de Clarence: el rey se puso contento y triste; contento, por haber recibido noticias, pues piensa que mi señor Galván será bien socorrido; y triste, porque todo ha ocurrido de ese modo. Fue grande el duelo que aquella noche se hizo en la casa del rey por mi señor Galván y sus otros compañeros, ya que el rey temía haberlo perdido para siempre jamás por la gran deslealtad del caballero, según le ha contado Melián. Lo trata muy bien y lo honra por las noticias que le había llevado: pero todo esto es nada en comparación con lo que Galahot hace, tanto por el honor que le muestra a Melián, como por la tristeza que siente por sus compañeros, ya que no puede soportar que Melián se aleje de su lado una sola hora y tiene tal tristeza por mi señor Galván y tal temor por Lanzarote que no puede poner buena cara, a no ser por su buen sentido.