Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago Lanzarote siente gran vergüenza, pero a pesar de todo, se lo dice. Cuando la doncella oye su nombre, le asegura que lo llevará hasta allí. Da la vuelta y se pone delante; la siguen hasta que empieza a atardecer, en que la doncella se dirige hada una ermita para que les den alojamiento. Cuando Lanzarote ve que se sale del camino principal, piensa que lo hace por no dar fin a alguna aventura, y le dice:
—Doncella, no nos avergoncéis haciéndonos abandonar el camino principal para evitarnos trabajos, pues no os lo agradeceríamos.
La joven empieza a reírse y le responde que en mala hora se preocupa, «pues tendréis suficientes trabajos antes de haber acabado con vuestro asunto».
—Que haya penas suficientes —le responde Lanzarote—, pues también hay caballero suficiente para sufrirlas.