Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago Si llegaba alguna doncella que nunca hubiera faltado al amor, no era suficiente para que salieran las que ya estaban en el valle, sino que se quedaban allí tanto como deseaban y luego se iban según su voluntad. No les ocurría lo mismo a los escuderos, que se tenían que quedar allí para siempre si habían cometido alguna trampa en el amor, hasta que llegara el momento en que sus señores salieran de allí o murieran. Si llegaba algún escudero que nunca hubiera amado, podía irse libre cuando quisiera: había muchos escuderos de todo tipo, que habían entrado allí por amor a su señor. La prisión en aquel lugar era algo más soportable de lo que se puede imaginar, pues tenían bebida y comida según sus necesidades y cuanta querían, y tenían solaz en los prados y en las mesas, podían jugar al ajedrez y bailar y danzar durante todo el día con el entretenimiento de violas, de arpas y de otros instrumentos. Tal como habéis oído era el valle y por tal razón fue cerrado a todos aquellos que entraran en él.
Pero ya es momento y ocasión de contar cómo entró el duque en el valle y la aventura que en él le sobrevino.