Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago Cuenta ahora la historia, que cuando el duque se separó del criado, al que dejó en la capilla, empezó a descender de la colina que era muy empinada; tuvo que echar pie a tierra, pues no se atrevía a fiarse de su caballo que estaba muy cansado; temía fatigarlo y dañarlo más aún, pues la colina era alta y escarpada. Por eso desmontó el duque, llevando a su caballo tras de él; cuando llegó abajo, no vio nada más que un humo espeso alrededor del centro del valle, y ésa era la cerca del valle, que era de aire. Entonces, vuelve a montar y cabalga siguiendo el camino recto hasta que llega al muro que parecía humo y se pregunta admirado qué puede ser. Entra y avanza hasta que ve numerosas cosas hermosas a derecha y a izquierda. Un poco después, no consigue apreciar el lugar por el que había entrado, antes bien, le parecía que un gran muro estaba tan cerca de él que poco faltaba para que le golpeara en las espaldas; y lo mismo le ocurre a la derecha y a la izquierda, y son tan grandes esas paredes que no puede dar la vuelta ni salirse del camino que lleva.