Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago Los tres compañeros le expresaron un gran dolor al duque antes de que éste los hubiera reconocido; cuando por fin los reconoció, el dolor y la alegría fueron grandes: el dolor, porque se veía a sí mismo y a sus compañeros en prisión, de la que pensaba no poder salir nunca; la alegría, porque los había encontrado con vida, pues por la casa del rey Arturo se pensaba que hubieran muerto. Le preguntaron entonces cuál era el motivo de su marcha y él les cuenta que mi señor Galván había sido arrebatado por un caballero y que se habían puesto en marcha él, y mi señor Yvaín en su búsqueda. No hay entonces quien no llore con los ojos de la cabeza por lástima que sienten de mi señor Galván y dicen que les parece sin lugar a dudas que la alegría de la Mesa Redonda y la dignidad de la casa del rey Arturo van a faltar. Grande es el duelo y las lamentaciones por mi señor Galván. Ellos le cuentan por qué todos los caballeros permanecían en el valle y nadie podía ser de tan gran valor como para no tener que quedarse, si había faltado al amor en alguna ocasión. Él duque contesta que si hubiera sabido que no era necesario otro mérito, no habría puesto el pie allí en su vida, pues bien sabía que nadie puede amar durante largo tiempo sin faltar al amor o de palabra o de voluntad. Pero ahora la historia deja de hablar del Valle y de los que en él están hasta que llegue otra vez el momento, y vuelve a Lanzarote.