Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago Lanzarote, que la oye quejarse, se da cuenta que es sobre ella sobre quien ha volcado la cama: siente gran vergüenza y apenas se atreve a mirarla, pues era uno de los caballeros del mundo que más a disgusto les causaba daño a las damas o a las doncellas. Se arrodilla delante de ella y, mostrándole la cabeza, le dice:
—Señora, os vengo a pagar el daño que ese caballero me hizo cometer, al esconderse debajo de la cama.
Cuando Morgana lo ve, siente gran miedo y lanza un grito; una doncella que era amiga del caballero muerto acude lamentándose como mujer enloquecida y, sujetando una pica en las manos, golpea con toda su fuerza a Lanzarote entre los hombros, de tal forma que le rompe la cota y le mete en la carne la punta, haciendo que salte la roja sangre, que le gotea por la espalda abajo.
Al sentir el golpe salta con rapidez y desenvaina la espada, y cuando ve que es una doncella, se sorprende y vuelve a meter la espada en su forro. La joven jura, por todo lo que puede jurar, que nadie impedirá que lo mate o que él le dé muerte a ella, «pues no desearía vivir después de la cosa a la que más he amado, a quien vos le habéis dado muerte como desleal que sois».
—Así me salve Dios, doncella, ninguna doncella de valor debería amarlo, pues era el caballero más cobarde y el más malvado de cuantos he visto, a pesar de la hermosura de su cuerpo y de lo grande que era.