Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago —Hace más de siete años —contesta Keu— que no he pasado esa puerta, pues amaba a esta dama sobre todas las cosas del mundo, desde antes de ir a casa de mi señor el rey; le habÃa suplicado siempre y requerido de amor, pero en vano, hasta que finalmente me hizo saber que en modo alguno serÃa mÃa si no le prometÃa un don que debÃa realizar en el momento en que me pidiera que lo realizara. No pude rechazárselo, ni negarle nada de lo que ella deseara, pues la amaba demasiado, y asà se lo prometà lealmente, pues no sabÃa qué estaba pensando. Después de acostarme con ella, esperó el momento en que fuera más mÃa de lo que nunca habÃa sido, y eso que siempre me habÃa dominado: entonces me conjuró, por la fe que le debÃa, que le jurara cumplir las condiciones que me habÃa puesto, y yo asà cumplà su voluntad. Me pidió por el juramento que le habÃa hecho, que no pasara nunca la puerta hasta el momento en que fuera vaciado el Valle de los Falsos Enamorados, pues deseaba tenerme en su prisión del mismo modo en que yo la habÃa encerrado en la mÃa. No pude abandonarla, ya que se lo habÃa jurado, y siempre he temido cometer deslealtad, bien lo sabe Dios, más que morir; la promesa me ha causado dificultades y me ha resultado pesada, por haber tenido que permanecer aquà dentro y aún me hubiera pesado más si no la hubiera querido: pero los pesos son más ligeros cuando se soportan gustosos. De esta manera he permanecido siete años enteros aquÃ, y tanto como hay desde el comienzo de la Cuaresma hasta hoy; esta dama muestra su pesar, tal como habéis visto, porque ahora he de irme, pues teme perder mi amor, porque ya no tendrá mi compañÃa tan frecuentemente como antes. Pero estoy muy contento de que Dios os haya traÃdo por aquÃ, pues no iréis a rescatar a mi señor Galván sin mÃ, y tengo que ir por lo mucho que lo quiero a él y por Lanzarote, que me ha liberado igual que a todos vosotros. Iré con las mayores fuerzas que pueda reunir, tengo abundantes riquezas y viandas que nos llegarán de aquà y de mi castillo de Estraus y de toda mi tierra que es muy grande.