Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago Por el gran golpe que recibió Claudás a lo largo de la mejilla, quedó maltrecho y no hacía falta que contribuyera a ello la herida del hombro; las heridas que tenía por las flechas y cuadrillos que volaban abundantes lo debilitaron y empeoraron mucho. De nuevo vuelven a dispararle los cuarenta que no se atrevían a ponerse al alcance de las manos; en medio de todo, se dirige a él un caballero montado en un veloz caballo y le golpea con una lanza en el pecho, con tanta fuerza que por poco no se la metió en el cuerpo, pero la loriga resistió sin romperse y la lanza se partió, volando en pedazos. El caballero, que iba rápido, choca con el rey con tal violencia que lo derriba al suelo, y se desmaya. Acude entonces el sobrino de Farién, contento con la situación, le levanta las faldas de la loriga y se dispone a clavarle la espada en el cuerpo, pero las gentes de Claudás salen del palacio a rescatar a su señor y cuando lo ven en tal estado, se exponen al peligro, atacan a los que se habían metido en la puerta para impedirlo, los obligan a retroceder y consiguen volver a levantar a Claudás en pie, pero estaba tan malherido que apenas se podía sostener.