Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago A continuación, lo lleva a una cruz de piedra, se la enseña y le dice que los dos enamorados no saldrán de allà hasta que los saque el que debe poner fin a los hechos maravillosos de este bosque.
—Y sabed —añade la doncella— que muchos caballeros lo han intentado y algunos se ahogaron.
Antes de que la doncella se diera cuenta, Lanzarote descabalga al oÃr tales palabras, y se lleva al caballero entre los brazos con tanta facilidad como si estuviera en medio del camino y, a continuación, hace lo mismo con la dama. Cuando la doncella lo ve, admirada le dice:
—Por Dios, vos no fuisteis nunca hombre.
—¿Qué soy pues, doncella?
—Sois un fantasma.