Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago Luego, se persigna, se coloca la lanza debajo de la axila, y pica espuelas contra los que están esperándole en la puerta; no hay ninguno de aquellos que no le dé con la lanza tan gran golpe como puede, de forma que hacen que doble el espinazo contra el arzón de atrás y le arrancan del cuello el escudo a la fuerza: por el choque se le había roto el tiracol y las abrazaderas. El caballo era rápido y de gran fuerza, lo había conquistado cuando rescató a Saigremor y a la doncella: lo llevó, entre los caballos de sus enemigos, hasta el patio del castillo, sin que él cayera del arzón, sino que se mantiene sentado, aunque malherido. La angustia de la muerte que piensa que va a probar en breve le hace incorporarse rápidamente y se apresura a desenvainar la espada; sin esperar que le ataquen los caballeros, se dirige contra ellos y realiza grandes proezas; pero todo es en vano, pues finalmente le han cargado con tantos golpes que lo derriban al suelo; a la fuerza lo hacen prisionero y se lo llevan para darle muerte en un lugar en el que mataban a los vencidos, e hicieron que dijera su nombre. Al oírlo, no se atrevieron a darle muerte porque era de la casa del rey Arturo; lo encierran en un subterráneo hasta que regrese su señor.