Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago —Rey Arturo, os traigo noticias de Lanzarote del Lago: sabed que nunca lo volveréis a ver en vuestra casa, ni vos ni ninguno de vuestros compañeros, pues se ha ido a un sitio en el que no podrá ser encontrado fácilmente. Y aun en el caso de que fuera encontrado, de nada servirÃa, pues me atrevo a afirmar que nunca volverá a colgarse escudo del cuello.
Al oÃr estas palabras, se le enfrÃa el cuerpo a Galahot, el corazón le aprieta en el vientre y cae desmayado entre los demás. El rey se pone en pie y lo toma en brazos con la ayuda de mi señor Galván. La reina está extraordinariamente angustiada y no puede seguir allÃ, temiendo que le ocurra alguna desgracia; se pone en pie para retirarse a sus habitaciones, pero la doncella se lo impide, gritándole al rey:
—Señor, si permitÃs que la reina se vaya, no sabréis por mà más de lo que ya os he dicho.
El rey, que desea saberlo todo, promete bajo juramento que no se irá. Mi señor Galván va a ella y la retiene, diciéndole:
—Señora, por amor de Dios, nos privaréis de todo si os marcháis.
La reina regresa con gran angustia; cuando Galahot vuelve en sÃ, se queja con dolor y le dice a la doncella: