Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago Mi señor Galván reconoció sin dificultad las pruebas y siente una gran angustia, a la vez que muestra la mayor tristeza. La doncella se vuelve hacia la reina y le tiende, a la vista de todos los presentes, el anillo que Morgana habÃa quitado del dedo de Lanzarote, y luego dice:
—Señora, sea hermoso o feo, tengo que presentar mi mensaje —y lo siento—, pues de otro modo caerÃa en perjurio, ya que le juré a Lanzarote que os entregarÃa en propia mano este anillo que os devuelve.
La reina lo toma, pero no puede responderle, porque la gran angustia que siente en el corazón hace que se desmaye; son muchos los que tienen lástima de ella, corren a sujetarla los más importantes y los más ricos. Cuando volvió en sÃ, empezó a quejarse amargamente, y no deja de dolerse con cálidas lágrimas y hondos suspiros por Lanzarote, a pesar de las súplicas del rey y de los demás, y dice que quien quiera hablar mal, que hable, pero que ella piensa y desea que todos sepan que nunca oyó noticias que más le pesaran en el corazón, excepto la vez de la prisión de la Roca de los Sajones: