Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago —Señor, según uno de nuestros hermanos, que sabe de heridas, podrá hacerlo dentro de quince días, y llevar armas.
A continuación, le cuenta las proezas que había realizado, según le habían dicho los escuderos, cuando se llevó el escudo de Lanzarote a la fuerza.
Lionel decide no entrar a verlo hasta que no haya llevado a cabo algún hecho de armas importante y piensa que sería una gran afrenta para él si entrara sin haber combatido desde que se separó de Galahot. Encomienda a Dios al clérigo que le había acompañado, y al otro fraile. Marcha a donde la aventura le lleve; siente dolor por la muerte de Lanzarote, y cabalga de este modo durante cuatro días sin encontrar aventuras que merezca la pena contar.
El quinto día, cabalgaba a la hora de prima: hacía una mañana muy hermosa. Llegó a una bellísima landa, en la que encontró a una doncella de extraordinaria hermosura, de gran belleza, que se lamentaba con pesar. Lionel le pregunta por qué llora. «Por el mejor caballero del mundo —le contesta—, que yace muerto cerca de aquí: lo ha matado un traidor, un desleal».
Al oír estas palabras piensa que es su primo y se desmaya entre los brazos de la doncella, que le pregunta por qué se ha desmayado, cuando vuelve en sí.
—Doncella, creo que es Lanzarote.
—Él es, sin lugar a dudas.