Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago Lionel se da cuenta de que habla de Galahot. «Por Dios, señor —le dice—, ¿dónde está enfermo?». El ermitaño se lo indica. Lionel le pregunta si yace enfermo por enfermedad o por heridas. Le responde que es por las numerosas heridas que le han causado en todo el cuerpo.
—Pero está sanando rápidamente.
—Señor, por Dios, haced que me lleven allÃ, pues no volveré a estar a gusto hasta que no haya llegado.
El ermitaño pone a su disposición a su clérigo, ordenando que lo lleve a la Limosna de Nuestra Señora, que asà se llamaba el lugar en el que Galahot yacÃa enfermo. Antes, Lionel le preguntó si sabÃa alguna noticia de Lanzarote, a lo que le respondió que no tenÃa ninguna cierta, y que ignoraba si vivÃa o estaba muerto, y que está tan perdido como si se hubiera hundido en la tierra.
Lionel empieza a llorar y se despide del ermitaño. Se marcha con el clérigo y no se detienen hasta llegar a la casa; en un patio encontraron a uno de los frailes, que estaba trabajando la tierra. Lionel le pregunta qué tal está Galahot, a lo que le responde que se cura rápidamente.
—Señor —le dice Lionel—, ¿cuándo pensáis que podrá volver a cabalgar?