Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago Cuenta ahora la historia que cuando Lanzarote se fue de Sorelois, alejándose de aquella región, se lamentaba diariamente, y comía y bebía poco; por eso, la cabeza se le vació y enloqueció, permaneciendo en tal estado durante todo el verano y el invierno, hasta Navidad: iba por todas las tierras con su locura. Después de Navidad, la Dama del Lago, que lo había criado y que había salido en su busca por todas partes, preguntando por él y siguiéndolo, lo encontró la víspera de la Candelaria, cuando estaba descansando bajo un seto en el bosque de Tintagel, en Cornualles. Se lo llevó, lo curó y lo retuvo a su lado el resto del invierno y la Cuaresma: embelleció y se fortaleció más que nunca, pues la Dama le había prometido una alegría semejante o mayor a la que había tenido hasta entonces.
Lanzarote no supo nada de la muerte de Galahot mientras permaneció con la Dama, pues ésta se la ocultó e hizo que se la ocultaran con todas sus fuerzas. Estuvo con su señora hasta quince días antes de la Ascensión, en que se dirigió a la corte del rey Arturo; su dama le dio caballo y armas y le dijo:
—Lanzarote, ya ha llegado el momento de que recuperes, si así lo deseas, todo lo que has perdido. Debes saber que tienes que estar el día de la Ascensión, antes de la hora de nona, en Camalot; si no estuvieras allí a esa hora, preferirías haber muerto a seguir vivo.
—Señora, decidme por qué.