Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago Se distancian los dos, colocan las lanzas bajo las axilas y juntan los escudos a las cotas, pican a los caballos con las espuelas y se dan grandísimos golpes en los escudos, Keu rompe su lanza y Meleagant le golpea con tanta fuerza que lo dobla sobre el arzón trasero, de forma que le atraviesa los cueros, del escudo y las tablas, y la cota no puede resistir ante tan gran golpe; se rompen las mallas y la punta de la lanza le atraviesa por el costado, le rompe una de las costillas y le empuja tan duramente que junto al espinazo le pasa la punta por un pliegue de la cota y lo derriba a él y al caballo juntos, cayendo Keu con tanta fuerza contra el suelo que el arzón se le despedaza. El senescal se desmaya y Meleagant, que era muy desleal, va con el caballo por encima de su cuerpo rompiéndole los huesos, sin que se pueda defender. Los caballeros de Meleagant, que estaban esperándolo, acuden y recogen a Keu, herido como estaba, echándolo sobre una litera y llevándoselo.