Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago —Entonces te cortaré la cabeza.
—Podéis hacerlo.
Mientras hablaban asà llega al lugar una doncella, viene muy deprisa en un palafrén negro; saluda al Caballero de la Carreta, y éste le devuelve el saludo. Se baja del palafrén y dice:
—Noble caballero he venido a ti lo más deprisa que he podido, pues tengo gran necesidad de tu ayuda. Te ruego y conjuro, por la cosa del mundo que más ames, que me concedas el don que te voy a pedir, por el que tendrás más honor y mérito de los que nunca tuviste por ningún servicio que hayas hecho.
El caballero se lo concede, ya que le dará mérito y honor; la doncella le cae a los pies por la alegrÃa que tiene.
—Franco caballero, me has concedido la cabeza de este caballero, córtasela.
El Caballero de la Carreta piensa que la doncella le pide la vida del caballero para salvarlo y le dice:
—Doncella, os la doy, pues no lo mataré ya que asà me lo rogáis, si Dios quiere, aunque me ha causado un gran daño; no le negaré a una dama o a una doncella nada que no se me convierta en vergüenza.
—Caballero, me habéis concedido su cabeza: dádmela en mi mano, pues es el mayor traidor de cuantos han existido.