Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago —Ciertamente, señor —contesta la reina volviendo la cabeza—, si lo ha hecho por mÃ, se ha esforzado en vano, pues en modo alguno se lo agradezco.
—Señora, os ha hecho grandes servicios.
—Pero también me ha hecho otras cosas por las que nunca lo amaré.
—Señora —le pregunta Lanzarote—, ¿en qué os he faltado?
Ella, por hacerle más daño, entra en sus habitaciones y él la mira mientras la puede ver. El rey le dice a la reina:
—Señora, señora, este último servicio ha superado todos los daños que os ha hecho.
Luego, el rey toma a Lanzarote por la mano y lo lleva a donde Keu estaba acostado, que nada más verle, se levanta como puede y dice:
—Bienvenido sea el señor de los caballeros. Ciertamente está muy fuera de su razón quien ante vos emprende hechos de armas.
—¿Por qué?
—Porque vos habéis llevado a término lo que yo emprendà como loco.
En esto, el rey se marcha. Lanzarote le pregunta a Keu por qué su señora le habÃa retirado la palabra.
—¿Cómo? ¿Os la ha retirado?
—SÃ, ante el rey y ante todos los demás.
—Ciertamente, no sé el motivo.