Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago En la sala todos se quedan asustados al ver al rey enfurecido con tal rabia que poco falta para que pierda el juicio y que dice que nunca tuvo una afrenta semejante, que un ladrón se le llevara el caballo delante de sus propios ojos. Saigremor salta de la mesa, corre a su alojamiento a armarse y sale tras el caballero muy deprisa; lo mismo hacen Lucano el Botellero, Beduier el Condestable, Giflete el hijo de Don y Keu el senescal, que venía de ver a la reina y había oído cómo los otros se habían armado para ir tras el caballero. Saigremor va por delante de los demás, ve que el caballero desciende río abajo hasta llegar al Vado del Bosque, que así se llamaba un vado cercano a Roevent, y el bosque estaba a dos tiros de arco de aquel lugar. El caballero se detiene en el Vado, y al otro lado había fácilmente cuarenta caballeros más que lo esperaban y eran de gran valor. Saigremor llega picando espuelas; cuando el caballero lo ve venir, va contra él y se descargan grandes golpes en los escudos; Saigremor rompe su lanza, mientras que el caballero lo golpea de tal manera que lo derriba en el Vado, sujeta su caballo por el freno y se lo lleva al otro lado, donde lo cogen los que allí había dispuestos. Luego, el caballero le dice a Saigremor:
—Señor caballero, decidle al rey Arturo que ahora tengo más cosas suyas, y que todavía tendré más.
—¿Cómo, no seguiréis combatiendo contra mí?