Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago Lanzarote salta fuera de la mesa, avergonzado por la villanÃa que el caballero acaba de decir, y le responde:
—Señor caballero, no sois muy cortés al afrentarme sin motivo.
—En verdad, no se os deberÃa afrentar, sino que se deberÃa hacer todo lo que se pudiera contra vos, pues habéis matado a mi primo Meleagant.
—Yo no lo he matado en emboscada, pues habÃa más de doscientos viendo el combate.
—Desde el momento en que os pidió merced, y que vos no lo escuchasteis, dándole la muerte, fuisteis el más desleal y malvado: estoy dispuesto a probaros que sois malvado y traidor, en otra corte que no sea aquÃ, si os atrevéis a defenderlo.
—No hay corte en el mundo en la que no me defendiera contra vos, pues no hubo ni deslealtad ni felonÃa.
—Por el nombre de Dios si os atrevéis a defenderlo en la corte del rey Bandemagus, os probaré lo que he dicho.
Lanzarote le contesta que se defenderá.
—Entonces, estad allà del lunes en un mes, el dÃa de la Magdalena, y os prometo lealmente que me encontraréis.
—Os aseguro que estaré el dÃa indicado, si la muerte o la prisión no me retienen.