Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago Dejan galopar a los caballos y van el uno contra el otro, golpeándose con los escudos por la gran fuerza que llevaban los animales, de forma que se les rompen y los atraviesan. El caballero quiebra su lanza y Lanzarote lo golpea con tanta fuerza que los derriba a él y a su caballo al suelo y después recupera la lanza, la apoya en un árbol, pues piensa que todavía la necesitará; luego, descabalga, porque no quiere ir a caballo contra el otro, que va a pie. Ata el caballo y se dirige hacia el caballero que ya se había vuelto a levantar; le ataca con la espada en el puño y el escudo delante de la cabeza. El otro va hacia él con rapidez y se dan grandes golpes en el yelmo, los mayores que pueden, de forma que los dos yelmos hacen saltar fuego; Lanzarote encuentra gran resistencia en el caballero, que al final, no puede más y tiene que retroceder ante los golpes que Lanzarote le da; era de gran fuerza y de corazón valiente y allí muestra todo el valor que puede, resistiendo con algún esfuerzo hasta después de mediodía.