Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago —Lo siento, pues a mi parecer soy muy buen caballero.
—¿Por qué lo sentÃs?
—Porque no podréis escapar sin la muerte, ya que estáis aquÃ.
Entonces se dirige a los pabellones él mismo y regresa con dos lanzas de asta corta y gruesa y de punta aguda y cortante; da una a Lanzarote y se queda con la otra. Luego, le dice que es necesario que combatan y Lanzarote acepta.