Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago Boores no dice nada más, y se pone en marcha tras encomendarla a Dios. Cabalga de este modo hasta la hora de tercia en que llega al final del bosque; gira a la derecha, hacia un viejo camino antiguo; no tardó mucho en llegar a un rÃo ancho y profundo, pero no encuentra ni puente, ni vado, ni ningún otro paso. Mira al otro lado del rÃo y ve un castillo pequeño muy bien asentado, rodeado por todas partes de murallas almenadas. Contempla el castillo durante un buen rato, pues su aspecto le agrada mucho a la vista; luego, sigue el curso del rÃo en busca de algún puente o vado, pero es en vano; cuando ve que no va a poder pasar, no sabe qué hacer, pues no desearÃa volver atrás.
En esto ve salir del castillo a una doncella que sólo tenÃa puesta la camisa; se la llevaban tres villanos de forma muy vil, armados con hachas; ella gritaba lo más alto que podÃa por la afrenta y los insultos que le hacÃan, pues la iban golpeando a lo largo del rÃo. Cuando la doncella vio al caballero al otro lado, empieza a gritarle:
—Ay, gentil caballero, socorred a esta doncella a la que quieren darle muerte estos malvados. Ay, noble hombre, no me dejéis morir, si es que alguna vez habéis tenido piedad de alguna gentil doncella.