Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago Entonces dicen los que iban por delante que el caballero combate muy bien, pues ha derribado de aquella forma a dos de sus mejores compañeros. Lanzarote los ataca a todos, que eran nueve; llevaba la espada desenvainada porque la lanza se le había roto contra el caballero al que había derribado en último lugar; les parte los escudos, les rompe los yelmos y les abre las cotas por encima de los brazos y de los hombros; todos los que lo ven están admirados. Cuando descubre al caballero de las armas rojas, lo reconoce al punto y se dirige hacia él entre todos los demás, dándole tan gran golpe en el yelmo que lo deja aturdido y no se puede sujetar en los arzones, sino que vuela al suelo. Lanzarote le pasa por encima del cuerpo a caballo, hasta que pierde la fuerza y el vigor. Todos los otros se atemorizan, pensando que ha muerto el que era su señor; se disponen a vengarlo y atacan a Lanzarote como para que no esté preparado a defenderse; deja el escudo y sujeta la espada con la que da grandes tajos por donde puede, y por más fuerza que tengan los otros, no logran quitarle terreno, al contrario, Lanzarote se mete entre ellos, aunque no lo deseen: y tiene la fortuna de que no hay caballero al que alcance con un golpe certero, al que no haga sentir la espada en la carne desnuda o que no lo derribe del caballo al suelo: les arranca los escudos del cuello y los yelmos de la cabeza, les corta puños y brazos y los golpea en el cuerpo y con el caballo; a cinco los ha hecho caer a tierra sin que se puedan levantar.