Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago —Entonces, poneos en guardia frente a mÃ, pues os daré la muerte a todos o lo dejaréis.
A continuación, los ataca, golpea al primero que alcanza, partiéndolo hasta la barbilla, pues estaba desarmado; lo derriba muerto. Luego, se lanza contra los dos que tenÃan a su maestro, mata a uno y deja malherido del brazo izquierdo al otro. Se meten en la iglesia por el miedo que tienen de él, que ya ha derribado a tres. Boores habla con su maestro y le dice:
—Maestro, subÃos a mi caballo, que yo montaré en ese que ha traÃdo la litera; vayámonos de aquÃ, pues vos estáis desarmado y os podrÃan herir rápidamente por ventura.
Tal como le ha dicho, lo hacen: Lambegue monta el caballo de Boores y éste se sube al que habÃa dicho, que era más negro que una mora, fuerte y rápido; se marchan de este modo y dejan las lamentaciones que están haciendo los otros en la capilla. Lambegue no habÃa olvidado que Boores lo habÃa llamado maestro; cuando han entrado bien cuatro tiros de arco en el bosque, Lambegue le dice:
—Por mi fe, señor, me debo alegrar porque os habéis arriesgado a morir por salvarme, y no creo haberlo merecido. Me gustarÃa haceros un favor semejante, si se presenta la ocasión; por eso, os ruego que os quitéis el yelmo, para que os pueda reconocer mejor en dondequiera que os vea.