Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago Cuenta ahora la historia que cuando Paridés se separó de Lanzarote, cabalgó durante todo el día herido como estaba y llegó por la noche a la abadía en la que Lanzarote había dormido. Había en ella un fraile, hombre anciano, que era muy entendido en sanar heridas. Examinó por la noche la herida de Paridés y puso un ungüento que sabía que era bueno; luego, hizo que se acostara lo más a gusto que pudo. Por la mañana se levantó Paridés temprano y reemprendió el camino; cabalgó con cierto dolor hasta llegar a Wissant y allí se encontró al rey Bandemagus entre sus nobles. Se arrodilla ante él y le dice después de saludarlo:
—Señor, Lanzarote del Lago os hace saber que ha dado muerte a vuestro hijo Meleagant y os pide piedad a través de mí, a quien os envía para decíroslo.