Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago Cuenta ahora la historia que Saigremor combate sin cesar contra el caballero del pabellón, que ya se encontraba tan cansado que no podÃa defenderse: se vuelve huyendo por el bosque, ya que no encuentra otra posible salvación. Saigremor va tras él y al ver que no puede alcanzarlo lo deja y mira a su alrededor, pero no ve a Dodinel el Salvaje y se pregunta admirado qué ha podido ser de él; lo busca por toda partes; como no puede encontrarlo, decide que a pesar de todo no dejará de ir a casa de Mathamás: reemprende el camino muy deprisa. No tardó mucho en encontrar a uno de los monteros del rey que venÃa huyendo en un gran caballo: iba herido en el hombro y en la cabeza y estaba completamente ensangrentado. Al ver a Saigremor lo reconoce por las armas y le grita en cuanto lo ve:
—Buen señor, por Dios, ¡ayudadme!
—¿Qué te ocurre? ¿Por qué huyes?
—Señor, porque dos caballeros me persiguen después de haberme herido como veis, y desean matarme.
—¿Por qué?
—Porque me han quitado un perro y yo se lo recriminé; me han herido y golpeado y me han hecho todo tipo de villanÃas, y todavÃa me siguen para matarme.
—No temáis, llévame hacia allÃ.
—No os mováis de aquÃ, pues vendrán ellos.
—Entonces los esperaré.