Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago Asà lo hacen, pero antes lo desarman y luego lo llevan a una celda que habÃa junto al jardÃn. Era una habitación muy hermosa y bella, rodeada por todas partes de rejas, hechas de tal forma que se podÃa ver fácilmente a quien estaba dentro; el de dentro podÃa ver el jardÃn y a los que pasaban por fuera; pero era de tal forma la celda que nadie que hubiera allà podÃa comer más que pan y agua una sola vez al dÃa. Saigremor fue encerrado allà dentro; la naturaleza de éste era tal que después de haber pasado calor por combate o por algún esfuerzo, luego, cuando se enfriaba, le entraba tal hambre que poco faltaba para que perdiera el juicio y alguna vez se desmayaba por la angustia que sentÃa. Estuvo hasta la hora de nona en la prisión y entonces le entró tal hambre que pensaba que morirÃa sin confesar y estaba tan agotado que no podÃa casi ni gritar.
En ese momento pasó por el jardÃn una doncella hermosa y elegante; era hija de Mathamás, que la querÃa mucho, pues no tenÃa más hijos. Al ver al prisionero le preguntó quién era; él apenas pudo responder, pues estaba aturdido por el cansancio y el esfuerzo; le dijo que era de la corte del rey Arturo.
—¿Cómo os llamáis?
—Me llamo Saigremor el Desmesurado.
—¡Saigremor! Por Dios, he oÃdo decir de vos grandes cosas muchas veces: siento que estéis metido en una prisión como ésta.