Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago —¿Por qué, doncella?
—Porque sólo podréis comer pan y agua una vez al dÃa.
—¿Es ésa la costumbre?
—SÃ.
—Por Dios, no me parece demasiado bueno. La doncella lo mira entonces y lo ve hermoso y bien proporcionado en todos sus miembros, y asà era, en verdad, pues era uno de los caballeros más bellos de la Mesa Redonda: le agradó mucho contemplarlo y cuanto más lo hace, más hermoso le parece. Después de hablar un buen rato juntos, Saigremor le dice:
—Doncella, me muero.
—¿Cómo, señor?
—Tengo tal hambre que voy a morir.
—Señor, por Dios, resistid un poco hasta que vuelva.
—Asà lo haré, pero tened por seguro que si tardáis un poco, me encontraréis muerto.
La doncella se marcha y regresa de inmediato:
—Señor, ya tenéis abundante comida.
—¿Dónde?
—Mirad, detrás de vos.
Se vuelve y ve por una ventana que hay un trapo blanco que cubre un gran pastel y también un jarro lleno de vino, y un capón gordo en dos escudillas.