Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago Luego, Agrestes se marchó, habiéndose vengado bien según su parecer, y dejó los cuerpos delante de la cruz. Regresó a la ciudad y se encontró a un extremo del cementerio una cruz de madera: ordenó que la quemaran de inmediato, pero que antes la arrastraran por todas las calles de la ciudad. Apenas había dicho esto, perdió el sentido y enloqueció: comía con las manos y al encontrarse a un hijo suyo pequeño lo cogió con las dos manos por la garganta y lo estranguló, y lo mismo hizo con su mujer y con su hermano. Después, descendió por la ciudad gritando y dando alaridos, hasta que llegó a un horno que había al principio de la calle mayor, y que estaba encendido: se lanzó como loco dentro del fuego y murió allí.