Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago —SÃ.
—Entonces te vendrás conmigo, a un castillo mÃo que hay más adelante, porque mi hermano hace más de un año que está enfermo de una herida que tiene en la cabeza y no pudo encontrar ningún médico capaz de curarle.
—Por Dios, si quiere creerme, lo curaré con la ayuda de Dios.
—¿Con la ayuda de qué dios? Nosotros no tenemos más que cuatro dioses: Mahoma, Tervagán, Júpiter y Apolo y ninguno de ellos quiere ayudarle. ¿Cómo podrás ayudarle tú, o con cuál de estos dioses eres tan poderoso como para sanarle?
—¿Con cuál? Con ninguno de ellos le ayudaré, pues su ayuda no vale nada y si crees que te pueden ayudar, estás equivocado y engañado.
—¿Engañado? No lo estoy en absoluto: no puedo estar engañado creyendo firmemente que me pueden ayudar, pues son dioses poderosos, que reinarán mientras el mundo dure.
Cuando José oyó las palabras del sarraceno, se enfadó mucho y el rostro se le enrojeció de cólera y le contestó de inmediato:
—¿Qué es eso? ¿Dices que las imágenes que han hecho los hombres mortales con sus manos son dioses y que tienen mayor poder sobre ti que tú sobre ellos?