Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago —Señor, tened compasión, por Dios. Si me dejáis, os devolveré a Saigremor antes de que anochezca.
—Por mi cabeza, os dejaré, pero quiero que me prometáis que lo haréis tal como me habéis dicho y que iréis prisionero a donde yo os envÃe.
Mathamás asà se lo promete. Entonces monta mi señor Galván y él también, aunque con gran esfuerzo, pues estaba cansado y agotado; regresaron por el camino que habÃan traÃdo hasta que llegaron al castillo de Mathamás. Cuando los de allà supieron que su señor habÃa sido vencido, querÃan atacar a mi señor Galván, pero Mathamás les prohibió por los ojos de sus cabezas que lo tocaran; habÃa allà más de treinta caballeros, de forma que mi señor Galván no hubiera podido resistir si le hubieran atacado. Mathamás hizo que sacaran a Saigremor de la prisión; se lo entrega a mi señor Galván, sano como estaba. Al verlo, le dice que no ha tenido mala prisión: y decÃa verdad, pues la hija de Mathamás le habÃa ayudado mucho y le habÃa honrado en la prisión.