Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago Entonces empezaron a golpear todas las ventanas de la sala unas contra otras; hacen tan gran ruido y tanto estrépito que parece que todo el edificio vaya a hundirse. Entra un viento tan grande y tan fuerte que se lleva todos los juncos que habían puesto en el suelo de la habitación. Mi señor Galván se queda más admirado aún por esta aventura; espera a ver qué ocurrirá. Mucho tiempo después de los golpes de las ventanas, mi señor Galván oye los mayores lamentos del mundo y tremendos sollozos, que le parecen de mujer. Cuando va a levantarse para ver qué era, ve que de una habitación salen hasta doce doncellas expresando el mayor dolor del mundo; van una tras otra, diciendo entre lamentos:
—Buen Señor Dios, ¿cuándo abandonaremos este sufrimiento?
Al llegar a la puerta de la habitación por la que había pasado la paloma la tarde anterior, se arrodillan y comienzan a rezar y a orar, mientras que lloran incesantemente. Después de permanecer así un buen rato regresan al lugar del que habían salido.
Luego, mi señor Galván ve salir de una habitación a un gran caballero completamente armado, con el escudo al cuello, la espada en la mano, que le dice:
—Levantaos, señor caballero, id a una de esas habitaciones a dormir, pues aquí no podéis permanecer mucho.