Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago Entonces, se pone en pie, saltando de la cama en la que estaba, y pide las armas, pues quiere ir a combatir contra el que le ha dado la muerte a su hermano. Uno de sus hijos, muchacho de escasa edad, se le acerca y le dice:
—¡Ay!, Señor, por la misericordia de Dios, ¿qué vais a hacer? Hace dos meses o más que no os habéis levantado del lecho y habéis estado cerca de la muerte; hoy mismo habéis sido sangrado de ambos brazos. Ciertamente, no os podréis dar la muerte mejor que poniéndoos las armas ahora.
—Cállate, que por nadie dejaré de ir a ver al que ha metido en mi corazón el dolor que jamás saldrá; ten por cierto que por lo que has dicho te considero un desagradecido, pues si fuera yo el único pariente de mi hermano, y muriera, tú deberÃas procurar la venganza por amor a mÃ.
A continuación, hace que le traigan las armas de inmediato y se las viste en la habitación en la que habÃa estado acostado. Después de armarse lo mejor que pudo, le prepararon el caballo; monta y toma el escudo, se lo pone al cuello y pide una lanza; le dan una tal como la necesitaba. Luego sale tan deprisa como puede su caballo y emprende el camino de la colina por la parte más recta.