Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago Al cabo de un rato, Sorneham vuelve a ponerse en pie, pues era de gran valentÃa, desenvaina la espada y se dispone a mostrar el mayor atrevimiento de que es capaz, aunque apenas logra valerse. Va hacia AgravaÃn y ve que no puede moverse, porque tiene el caballo encima con la lanza clavada en el vientre, y él mismo está herido en el costado o en el muslo: tiene tal dolor que se desmaya cuatro veces en menos de lo que tardarÃais en recorrer un tiro de piedra pequeña.
Sorneham, que lo odia más que a nada en el mundo, le desata el yelmo y se dispone a cortarle la cabeza, deseando vengar la muerte de su hermano, según dice.
En esto, he aquà que llega casualmente una doncella por un estrecho sendero. Al ver a los caballeros armados y que uno de ellos iba a matar al otro, corre hacia allà asustada, desmonta del palafrén noruego que llevaba y empieza a hablar con Sorneham, diciéndole:
—Noble caballero, por la cosa del mundo que más queráis, concededme un don.
—Doncella, ¿qué queréis que haga? Si puedo hacerlo, lo haré.
—No os lo diré hasta que me lo hayáis concedido.
Sorneham se lo concede.