Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago El señor se pone en pie al punto, se echa la cota sobre los hombros, se ata el yelmo en la cabeza, manda encender velas y se dirige a la cama de Guerrehet, al que despierta, diciéndole:
—Señor, tenéis que levantaros, armaos rápidamente, pues han entrado vuestros enemigos.
—¿Es eso verdad?
—Por mi fe, ya me han roto la puerta y sólo espero a que lleguen hasta aquÃ; por eso he venido a despertaros, pues no querrÃa que os sorprendieran en la cama.