Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago Ya se van Leonches de Paerne, Lambegue y sus escuderos. Después de seguir un poco el rÃo de Charosque, Leonches le pregunta a Lambegue que si conocÃa al niño que habÃa llamado primo suyo a Lionel, y le contesta que no.
—Ciertamente —dice Leonches—, será valiente y sabio si vive, sea quien sea: no he oÃdo nunca a un niño de su edad pronunciar palabras tan llenas de sentido; contenta puede estar la dama que lo ha criado, pues si no fuera más sabia y más discreta que las demás mujeres no lo podrÃa haber conseguido; y no se equivoca el niño llamando primo suyo a mi señor, pues creo que lo es por parte de padre y de madre, y pienso estar más que seguro.
—¿Cómo? ¿Creéis de verdad que es su primo? ¿Por parte de quién? De todos los hombres del mundo no habÃa ninguno que fuera hermano del rey Boores, y mi señora la reina sólo tenÃa una hermana, que era la reina de Benoic.
—Sabed que ese niño era hijo del rey Ban de Benoic y nadie se le parecÃa tanto como él.
—Loado sea Dios. ¿Qué habéis dicho? De todos es sabido que murió a la vez que su padre; en cualquier caso, sea quien sea, llegará a ser valiente y noble.
—¿Cómo? ¿Creéis que murió? Tened por seguro que éste era el niño. Lo sé por su rostro y me lo dice el corazón.